Desmantelan complot para asesinar a Evo Morales
El gobierno de Bolivia denunció ayer un plan para asesinar al presidente Evo Morales, descubierto tras un operativo policial en el que murieron tres presuntos terroristas, algunos de ellos extranjeros, y otros dos fueron detenidos.
El vicepresidente Álvaro García Linera dijo que la banda de “mercenarios internacionales” desarticulada en Santa Cruz preparaba un “magnicidio” contra Morales, que está en Venezuela en la Cumbre de la ALBA.
Cadenas de radio y televisión dijeron que los tres supuestos terroristas muertos eran un rumano, un irlandés y un boliviano, y que los dos detenidos eran un húngaro y un boliviano, aunque un informe policial inicial mencionó a dos húngaros muertos.
García Linera explicó que eso se deduce de la documentación encontrada en el operativo desarrollado en la madrugada de ayer, donde tres de los supuestos terroristas murieron en un tiroteo con la policía.
“Los documentos, de manera preliminar, hablan de los preparativos de un magnicidio, de un atentado contra la vida del presidente y del vicepresidente”, dijo. Los documentos que encontró la policía, que además decomisó un importante arsenal, también prueban, según el gobierno, los planes para atentar contra otras autoridades nacionales y departamentales.
El vicepresidente precisó que el gobierno tiene datos sobre la presencia de estos terroristas en recientes actos públicos de Morales y sobre el seguimiento que habrían hecho al desplazamiento de caravanas del presidente, el vicepresidente y algunos ministros.
El comandante general de la policía boliviana, el general Víctor Hugo Escobar, explicó en declaraciones a diversos canales de televisión que estas personas serían “los directos responsables” de los recientes atentados registrados en Santa Cruz.
El alto mando policial se refirió a los ataques con dinamita perpetrados contra las viviendas del cardenal Julio Terrazas, ocurrido el miércoles, y del viceministro de Autonomías, Saúl Ávalos, hace tres semanas.
Sin embargo, el gobernador de Santa Cruz, el opositor Rubén Costas, acusó al gobierno de haber organizado un “montaje”, como una “cortina de humo” para deslindar responsabilidades en el atentado contra el domicilio del cardenal.
Costas lamentó el operativo, organizado, según dijo, “desde La Paz” sin contar con la policía ni la fiscalía departamentales y “hecho de una manera totalmente ilegal”. Ante estas declaraciones, el vicepresidente García Linera pidió a Costas “seriedad y colaboración”,
Por su parte, desde Venezuela, Evo Morales dijo: “Yo tenía información desde hace algunos días de que estaban preparando algún atentado. Sin embargo, ayer (miércoles) di instrucciones al vicepresidente y al comandante de la Policía para hacer un operativo y detener a esos mercenarios”. Agregó que las primeras informaciones del caso coinciden con “las que yo tenía”.
“Estos terroristas iban a atentar contra la vida del vicepresidente y de Evo Morales”, dijo.