Fallece cuando tenia relaciones sexuales y su pareja lo embolsa debajo de su lavadero
A consecuencia de la gran cantidad de alcohol que había ingerido y cuando sostenía relaciones sexuales con su pareja, un presunto hombre de costumbres diferentes murió de un paro cardiaco fulminante; la pareja del ahora occiso al percatarse que estaba muerto, ante el temor de que la policía lo detuviera y de que su familia se enterara de sus tendencias homosexuales, envolvió el cadáver en varias bolsas de plástico y lo amarró perfectamente con cinta canela para esconderlo debajo de un lavadero en su mismo departamento.
Sin embargo, como después de tres días de que durmió con el cadáver, ya no soportó el fuerte olor fétido que desprendía, decidió trasladarse a las instalaciones del centro de justicia de Torre-Tlalne para dar aviso de lo sucedido y pedir la intervención de las autoridades policiacas, quienes luego de que tuvieron conocimiento de los hechos ahí mismo lo detuvieron para someterlo a un interrogatorio.
Durante los cuestionamientos, dicho sujeto que dijo llamarse, Roberto Monroy Mejía, de 63 años de edad, manifestó que desde la mañana del pasado Jueves Santo, él, un amigo al que sólo identificó como Cuco y el ahora occiso de quien dijo sólo conocía como José “N” estuvieron ingiriendo bebidas embriagantes y jugando dominó en una palapa, ubicada frente a las instalaciones de conocido centro comercial en la Unidad Habitacional El Rosario.
Después de varias horas de convivio, agregó, al filo de las 4:30 horas del viernes invitó a sus amigos a continuar con la parranda en su domicilio, localizado en el edificio Vito Alessio Robles, entrada B, departamento 402, en la misma Unidad Habitacional El Rosario.
Al llegar al departamento, dijo, sacó otras botellas y siguieron tomando y después de tres horas Cuco se retiró y se quedó únicamente con José, a quien ya solos le propuso que sostuvieran relaciones sexuales, lo cual aceptó.
Después de que terminaron la relación, agregó, observó que José se quedó sentado en uno de los sillones de la sala con las pantalones bajados hasta los tobillos y pensando que ya estaba cansado y que se había quedado dormido, se subió a su recámara para de igual forma descansar.
Más tarde, cuando despertó y se dirigió hacia donde se encontraba su compañero, se dio cuenta que estaba en la misma posición y al tratar de despertarlo, aterrorizado y desconcertado se percató que ya estaba muerto.
Ante tal situación se quedó preocupado y al pensar que si daba parte a la policía seguramente iba a tener problemas y su familia se enteraría que era homosexual, optó por esconder el cadáver para lo cual primeramente lo bañó y roció de perfume y luego lo envolvió perfectamente en bolsas de plástico, amarró con cinta canela y metió debajo del lavadero de su departamento.
Durante 3 días, explicó durmió y vivió con el cadáver; sin embargo, como el olor fétido que desprendía ya era insoportable, finalmente decidió dar parte a las autoridades policiacas.
Luego de su confesión, elementos de la Policía Judicial del grupo homicidios de Torre-Tlalne se trasladaron al departamento en compañía de dicho sujeto y al entrar al inmueble de inmediato percibieron el fuerte olor fétido y descubrieron que efectivamente debajo del lavadero se encontraba el cadáver del citado José envuelto de bolsas de plástico y amarrado perfectamente con cinta canela.
Por tal motivo, el detenido quedó a disposición del ministerio público y aunque no tuvo nada que ver en la muerte de su compañero sentimental, en las próximas horas será consignado al penal de Barrientos, donde un juez determinará su situación jurídica por haber violado las leyes de inhumación y exhumación, ya que aunque ya se dijo no tuvo responsabilidad en la muerte de su amigo, sí incurrió en un delito al no dar aviso y esconder varios días el cadáver.